<¿Donde está el botón para reiniciar a las personas?>

A veces, nuestros amados compañeros PCs (no confundir con peces) nos dan algún que otro problemilla. Muchas veces el problema es un virus, otras una sobrecarga de datos (la mayoria restos que ya no nos son necesarios), y más veces de las que podamos contar simplemente windows (o cualquier otro SO) se vuelve loco. La solución suele ser fácil… que mejor le puede sentar a nuestro querido instrumento que un sano y fresco formateo y empezar de cero. Si de verdad necesitamos algo que se encontrara en su interior nos basta con una copia de seguridad que cargaremos después y ya está.

También a veces, a las personas nos pasa algo parecido… solo que la solución no es tan simple.

En ciertos momentos necesitamos desconectar de nuestros problemas (pasados y presentes), dejar de pensar en la gente que no va a volver, retroceder, saber empezar de cero (una vez más)… reiniciar.

Pero… ¿como reiniciamos nuestro complejo sistema?… si muchas veces ni siquiera sabemos qué es lo que debemos guardar (y reinstalar), y qué cosas hay que desechar por ser parte del problema que queremos solucionar.

Otro interrogante en nuestras vidas (a veces pienso que en el mundo hay más preguntas que respuestas). Mientras encuentro la respuesta, trataré de pasar un par de antivirus por mi sistema… a ver que pasa.

Hoy… otra de Los Piratas, Reiniciar se llama precisamente… a ver si la próxima vez varío un poco.

<Volar para poner datos a cero
y reiniciar…>

<¿Qué pedirías si se te concedieran 3 deseos?>

Se que no es habitual, ya que suelo entrar directo al tema, pero quiero empezar pidiendo disculpas a los que os habeis pasado estos días esperando algo nuevo. He tardado un poquitín, pero vuelvo a la carga… Espero que las musas no vuelvan a tardar tanto en hacerme un visita.

Y ya a lo que ibamos… Seguro que todos hemos fantaseado alguna vez con los tres deseos del mítico Genio de la Lampara (presente en los mitos orientales de “Las mil y una noches”). La cuestión es, si se planteara realmente la posibilidad… ¿qué pediríamos?.

Para empezar descartamos todos esos deseos que suenan tan bonitos en una situación ficticia… tipo “La Paz Mundial”… ¿a quién queremos engañar?, el ser humano es egoista por naturaleza y siempre vamos a tratar de satisfacer nuestras propias necesidades antes de pensar en los demás… Si somos realmente ingeniosos y capaces de satisfacer todas nuestras inquietudes en un par de deseos (un imposible) quizá haya un pequeño huequecillo para “La Paz Mundial”.

Seguro que en muchos (muchísimos más bien) casos encontraríamos algunos deseos del tipo “Dinero”, “Belleza”, “Poder”, “Inmortalidad”, “Felicidad” (toma reto, ¿alguien sabe exactamente lo que es?)… y por qué no… “Amor Verdadero”. En otros casos seguro que los deseos se centrarían en cosas un poco más concretas y simples.

Pero hay que tener cuidado con lo que se desea… porque bien es sabido que los genios son traicioneros… y nuestro deseo cumplido puede salirnos un poco… mmmm… rana. ¿De qué sirve el dinero cuando ya lo tengas todo?, ¿que todos admiren tu belleza y nadie se preocupe de mirar el interior?, ¿el poder acompañado de soledad y odio?, ¿la inmortalidad para ver como la gente se va marchitando y perdiendo a tu alrededor?. También cabe la posibilidad de que en ese momento de nuestra vida deseemos una cosa fervientemente y que en el futuro el deseo se evapore… O que ya cumplidos los tres deseos se nos ocurra algo mejor (putada ¿eh?).

Por eso los deseos hay que pensarlos bien… atarlos bien atados… hay que ser más inteligentes que el genio. Incluso podría ser una buena idea no hablar con el genio sin presencia de tu abogado… aunque lo más probable es que como pago exija quedarse con uno de los deseos (ya sabes, un tercio de las ganancias).

Yo por si acaso voy dandole vueltas, que lo cierto es que no lo tengo muy claro… aunque al final todo quedará en lo que es… un sueño.

<Y no vale eso de “Deseo tres deseos más”… listillos>

<Almas gemelas… ¿Realidad o mito?>

Hace poco tiempo he conocido (o más bien he empezado a conocer) a una persona (o quizas personaje) que, tras alguna que otra charla, he descubierto un interesante compartir de gustos y aficiones. Inspirado por una de esas charlas ha nacido esta nueva entrada, que aunque muchas veces viva en mis sueños también se encontrar mis musas en la vida real.

Evitando la pregunta estrella (si existen realmente o son solo un ideal), comienzo reflexionando sobre el concepto en sí de alma gemela, un tema un tanto controvertido con definiciones muy diferentes entre si (normalmente definiciones condicionadas a lo que más nos conviene en cada momento).

Por un lado estan los que identifican al alma gemela como una persona muy parecida a nosotros mismos, en personalidad, en aficiones, en gustos musicales y cinematográficos… y un largo etc de semejanzas. Lo cierto es que relacionarte con una persona de esas caracteristicas tiene sus ventajas… Es más fácil comprenderse, decidirse por un plan, elegir que peli ver en el cine (seguro que todos hemos pasado por ver algun que otro bodrio y después tener que soltar un triste “No ha estado tan mal”). Lo cierto es que tiene sentido.

Como contrapunto encontramos la teoría del YinYan, que dice que nuestra alma gemela es opuesta a nosotros en la mayoría de aspectos y que todo lleva a un equilibrio apolíneo. El sentido común parece llevarnos a rechazar está teoría, aparentemente demasiado trascendental (vamos, como sacada de un libro de filosofía o un cuento de hadas), pero se encuentra firmemente respaldada por la ciencia… recordemos los principios más básicos del electromagnetismo… eso de que los polos opuestos se atraen irremediablemente.

Como bien me comentaron alguna vez por aquí, una de las más notables caracteristicas de mi pequeño espacio es que aquí no se encuentran respuestas, sino más y más preguntas. Si vienes aquí en busca de respuestas siento no poder ayudarte… y es que no se cual de las dos teorías es la correcta… y ni siquiera se si de verdad existen las almas gemelas o solo son un concepto romántico (uno de los poco que quedan) más propio de la literatura o el cine que de la vida real.

Yo para terminar os dejo con una frasecilla sencilla y con una canción de Los Piratas

<El Equilibrio es Imposible… por ahora>

<Que divertido es “cosechar” demonios evadidos>

¿Qué harías si el día de tu cumpleaños descubrieras que largo tiempo atras tus padres vendieron tu alma al diablo y tuvieras que trabajar para él a partir de ese momento?. Pues eso mismo es lo que nos propone el controvertido director Kevin Smith (para el que no lo conozca recordar que ha dirigido peliculas como Dogma, Clerks, Persiguiendo a Amy…).

Después de ver el primer capitulo el análisis que hago es muy favorable, y puedo arriesgarme a recomendárosla a todos vosotros. Humor muy negro, y a veces un poco absurdo, es el ingrediente principal de la serie que nos trae nuestro querido Bob “el Silencioso” (aclaración: el personaje de Bob no sale en la serie). En ella encontrareis situaciones hilarantes y un humor muy friki (en el buen sentido).

Yo no puedo esperar a descargarme sin parar (en VO por supuesto) y zamparme cuanto haya salido hasta ahora. Para el que la quiera en español, la ponen en AXN estrenando un capitulo cada lunes por la noche.

Si aún no estais convencidos os dejo una promo para abriros boca.

<Un cambio así me vendría bien en mi vida>

Desgana

<¿Qué hacer cuando estas harto de estar harto?>

Continuando con el ciclo de los/as “Des+algo”… y reflexionando sobre que últimamente no estoy siendo muy activo en lo que a actualizaciones se refiere… me gustaría analizar un estado emocional que me embarga contra mi voluntad en los últimos tiempos.

Hace poco hablabamos de descartes, y me pregunto yo ¿qué pasa cuando descartamos o se autodescartan algunos aspecto de nuestra vida y encontramos dificultades para sustituirlos?… pues que viene la desgana (o el desánimo para el que lo prefiera, también empezando con des).

Cuando esa sensación llega, normalmente nos oponemos con fuerza a ella, la detectamos e intentamos erradicarla para llevar nuestra vida de nuevo por el buen camino… Pero hay veces en las que todo parece terciarse en nuestra contra y poco a poco vamos agotándonos y cansándonos de luchar… una paradójica situación en la que nos cansamos de estar cansados.

Que nadie se preocupe… no estoy rendido ya que esta batalla no está acabada… y al final siempre encontramos fuerzas para ganar la guerra. Aunque no nos olvidemos de ella, ya que en esta cíclica vida siempre esperará la desgana su momento, planeando en las sombras su reaparición.

<Más quisiera yo vivir en mis sueños>

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