L’amore


CorazónTelefónico<Hazme una señal… yo buscaré un disfraz de carnaval>

La magia existe… solo hay que tener los ojos bien abiertos y saber donde mirar (y sentir). Puede esconderse en una hermosa puesta de sol (si es en la Caleta mejor que mejor), en una fina lluvia que te sorprende medio perdido en las calles de Firenze, en un lago entre las montañas, escuchando tu canción favorita en directo en un concierto, en una nevada inesperada, en el sonido de las olas…

El problema es que conforme maduramos crecemos dejamos de creer en ella, y nos cuesta mucho más apreciarla. Cuando eres joven todo es nuevo, todo es mágico, nos enamoramos de la primera sonrisa que se nos pone por delante y nuestros sentidos explotan con un beso (cualquiera)…

Yo soy del pensamiento de que la magia no desaparece, sino que simplemente se hace más exclusiva… nos volvemos más exigentes a la hora de etiquetar un momento como mágico… lo que a su vez convierte esos momentos en más especiales.

Hace algunos días, con unas cervezas en la mano, me veía involucrado en una pacifica discusión sobre esos momentos mágicos que yo defendía, mientras la otra persona afirmaba con pragmática convicción que a partir de cierta edad no podía aspirarse a buscarla. Que simplemente encontrabas una persona afín a ti, tus gustos y personalidad, y que te conformabas quedabas con el/ella.

Lo cierto es que me quedo tranquilo al saber que, aunque pasen los años, sigo siendo capaz (aunque no demasiado a menudo) de seguir sintiendo esa magia.
Una mojada improvisada bajo unos aspersores una noche de verano sevillana cualquiera, o ver a esa chica salir del baño vestida de cuadros rojos y bailando hacia ti al ritmo de Pizzigatos de Love of Lesbian
Son momentos imborrables, cuando algo en nuestra cabeza hace cliq y las dudas y miedos se desvanecen… en ese momento sabes que inevitablemente estás vendido, que no puedes luchar contra ello (oye y se siente bien).

La magia está ahí… aunque últimamente no me sienta demasiado mágico.
Pero no me preocupa… yo seguiré con los ojos bien abiertos por si aparece mi mujer de verde, quien cierre mis enormes agujeros de gusano… Quien sabe incluso si está rondando ya por aquí y ninguno de los dos lo sabemos (esperando quizás, ese momento mágico).

<Encontraremos algo en el desván… prometo no estorbar>

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<Sigo oyendo hablar de magia y efectos especiales…>

 Son muchos años ya en el juego… son muchas experiencias… alguna que otra inolvidable y que te hace tocar las nubes mientras das volteretas en el aire… otras cuantas intensas y bonitas, de las que te hacen sentir cosquillitas… incontables superficiales y vanales que ni merecen ser nombradas individualmente… y más de un desastre natural condenado al fracaso desde el inicio (aunque eso yo no podía saberlo).
Muchas experiencias… todas con principio y fin (algún final más feliz que otro y otros más trágicos, pero finales al fin y al cabo).

La cuestión es que en todos estos años de juego he reflexionado sobre esto y aquello, sacando conclusiones (que no diga que sean concluyentes), y aprendiendo de experiencias… y hoy me ha dado por recopilar algunas de ellas y compartirlas en este rinconcito íntimo que tengo en la red.
No pido que las comprendáis, ni que estéis de acuerdo o en contra… el que quiera reflexione, el que no que se eche unas risas, y quien se de por aludido que se meta en agua.

Ahí van:

1. El mundo de las relaciones en general se desmorona. Cada vez se estilan más las superficialidades, las estrategias de seducción, los códigos de conducta para llegar al objetivo marcado (a veces ese objetivo es un polvo, otras “enganchar” al primer candidato a pareja que se ponga a tiro), la selección y el descarte a la ligera (sin molestarse en profundizar).
Hoy en día es tan sencillo poner en práctica el “a otra cosa mariposa”y el “polvo fácil”… que a las primeras de cambio salimos corriendo en busca de “algo mejor”.

2. Cada vez más a menudo nos olvidamos que, en cualquier tipo de relación, somos personas. No siempre se pueden hacer las cosas bien, pero al menos podríamos ser elegantes e intentarlo.
Y lo peor es que, habitualmente, nos quejamos cuando nos tratan mal a nosotros mismos, sin acordarnos de cuando nosotros mismos hacemos las cosas mal.

3. Hace años tengo la teoría (infinitas veces probada y experimentada) de que las chicas solteras mayores de 27-28 años tienen altísimas probabilidades de tener algún problema pasado no cicatrizado o “tara emocional” que, en algún momento (normalmente el menos adecuado), sale a la luz y lo estropea todo.
Queridas y estimadas señoritas, sentimos mucho que no os haya ido bien en el pasado (a nosotros tampoco nos han ido tirando petalitos de rosa a nuestro paso) pero no tenemos la culpa de lo que os haya pasado en el lapso de vida en el que nosotros no estábamos.

4. Las redes sociales de “contactos” son en el 99% de los casos y situaciones una mierda. Hay excepciones, pero nunca olvidemos que lo importante está y siempre estará en las distancias cortas.

5. No descarto que, como soltero mayor de 30 años, venga yo mismo con alguna tara de la que no soy consciente (se aceptan criticas constructivas).
Tengo mis cosas (como todo el mundo), pero siempre he sido inquieto y a ratos complicado… y siempre trato de comportarme con naturalidad a la hora de no dejarme condicionar por las experiencias pasadas. Dejo que lo bueno entre con alegría y frescura, y en mi condición piratil siempre trato de comportarme como un caballero (aunque no siempre se consigue, eso también es cierto).
Ante todo me gusta pensar que soy diferente. Y eso sí… cada día que pasa me vuelvo un poquito más exigente (en todos los aspectos de mi vida y este no iba a ser menos).

——

Y dicho esto que más queda… pues seguir jugando, acertando, equivocándose… y sobre todo, a seguir siendo yo mismo.

<Solo somos animales… que tienen miedo de no ser capaces de controlar>

<El mechero que se convirtió en beso>

Dicen la sabiduría popular que el aleteo de una mariposa en una parte del mundo puede provocar huracanes en el otro extremo del planeta. Y lo cierto es que muchas veces no somo conscientes del efecto que provocan los pequeños e insignificantes detalles en el transcurso de nuestras vidas.

Planeando la escapada de la que mi compañero de aventuras se había encaprichao se me ocurrió la genial idea de proponer un cambio de destino. Él quería ir a la sierra de Cazorla y yo pensaba “Si ya he estado muchas veces y eché unos días allí el septiembre pasao… vamonos al Algarve por ejemplo”. Pobre de mí por pensar eso, y gracias a que mi fiel compinche de piraterias se cerró en banda respecto al destino (primer pequeño detalle).

Ya en la sierra, el camping era tan barato y estabamos pasandolo tan bien que, ya estando allí, decidimos prorrogar nuestra escapada hasta el sabado… y otra pequeña casualidad nos llevó a abortar nuestro regreso para hacer noche en el pueblo de Cazorla ese mismo día para salir por la noche (segundo pequeño detalle).

Y aquella noche de juerga y borrachera en Cazorla terminó con un insignificantísimo detalle… una fechoría cometida de la forma más inconsciente posible y de la que no tuvimos noticia hasta el día siguiente (a la altura de Andujar si mal no recuerdo). Un mechero robado sin querer, escondido y agazapado en en fondo de mi bolsillo (tercer y último pequeñísimo detalle).

Ese mechero lo desencadenó todo… y al cabo de las semanas se transformó en beso. Y dentro de muchos años me encantará decir que esta bonita historia se inicio con un mechero que quiso huir y se deslizó dentro de mi bolsillo.

Y atentos… no digo que sea cosa del destino, y es que no me gusta pensar que el camino que seguimos está escrito. Que aunque no niego que muy a menudo influya la aribitrariedad y el libre alberedío, siempre he querido creer que soy dueño de mi propio destino… yo lo construyo (aunque casi siempre vaya improvisando).

Y para terminar quiero pedir disculpas… ya que no me gusta repetir canciones en mis entradas, pero lo cierto es que no encontré nada que me encajara mejor que estas “Mariposas y Huracanes” de Muse (tercera vez que lo uso… aunque siempre con un video diferente).

<Mariposas en Cazorla = huracanes en Cádiz>

<Nunca sabes lo que te vas a encontrar en el bosque encantado>

★ Erasé una vez un chico (o quizas ya no tan chico) que nació a la orilla del mar…

Se crió y creció respirando el aire húmedo de la costa, y por sus venas su sangre se mezclaba con agua salada. Era un soñador… una especie en peligro de extinción… una mezcla entre el Principe Encantador y Jack Sparrow… a veces principe y a veces pirata, y la mayor parte del tiempo las dos cosas a la vez.

Y como suele pasar en los cuentos, sobre él pesaba una oscura maldición…

Por mucho que la buscara y la persiguiera, y por mucho que se acercara a ella en algunos momentos, nunca encontraría la verdadera felicidad… destinado a vagar por playas sin fin, asfixiantes desiertos, y bosques encantados(de árboles y de asfalto) en busca de la única cosa que podría romper la maldición. La única cosa que, segun todos los tratados sobre magia, tiene el poder para romper cualquier hechizo o maldición sea lo poderosa que sea… un beso de amor verdadero.

Y en su busqueda besó sapos que no se convirtieron en princesa, besó a reinas malvadas y a brujas, besó a quien creía que amaba pero no lo amaba a él (no funciona si no es verdadero por las dos partes), besó sin amar a quien podría haberlo amado… pero la maldición no se rompió.

Y hoy día aun sigue vagando sin un rumbo definido… quizas ya no buscando, pero en el fondo siempre esperando encontrar, por una casualidad, una cura a su terrible maldición.

Hay quien dice que “Erasé una vez” es una serie en ocasiones demasiado moña… pero no puedo estar más en desacuerdo. Cuando pensaba que, después de todas las series que he visto, ya no podían sorprenderme con algo nuevo… van y lo hacen, y encima con una actriz protagonista que NO me gusta, lo cual tiene más mérito aún.

La verdad es que he disfrutado mucho con la primera temporada, y no me avergüenza reconocer que me he vuelto adicto a los “no more happy endings”

<¿Existen los finales felices?>

<… and i must confess my heart’s in broken pieces and my head’s a mess>

Hace tiempo que anda dando vueltas por mi cabeza esta canción, una de mis favoritas… y hace tiempo también que le ando buscando un hueco en el blog, algo así como “Whistle for the choir” (version revisada). La es que la canto bastante a menudo, algunas veces casi sin darme cuenta, y la letra me vuelve loco (con la que me siento 100% indentificado).

Pues el caso es que hoy se me ha venido una vez más a la cabeza, volviendo en moto a casa hace apenas un par de horas  de comprar en el mediamarkt un más que necesario ventilador para sobrevivir al infernal verano sevillano.

Allí, después de mirar arriba y abajo, dar unas cuantas vueltas, comparar precios, y comprar alguna que otra cosa que no había ido a comprar (siempre me pasa), he pasado por caja a pagar mis susodichas compras y en caja cobrandome me encontré con una chica de esas que te llegan y hacen que te derritas un poco por dentro (no llamativa pero de esas que tienen un algo). El caso es que hubo dos o tres miraditas furtivas, aunque algun amigo dice por ahí que me las suelo imaginar (y alguna vez pudiera ser) y saliendo me quede con esa sensación de “le podría haber dicho algo” (cosa que rara vez creo que he hecho sin el efecto del alcohol en mis venas).

La cosa es que por más que lo pienso me digo “¿y por qué no?”… no hay nada que justifique el pensar pero no actuar cuando no se tiene nada que perder… pero así de complicado es el amor.

Y recapitulando sobre mi reciente vida de soltero (unos cuatro meses) puedo decir que… he pensado y no he actuado, he actuado sin pensar, he pensado (y planeado) y actuado, he ganado, he perdido, me he equivocado, he acertado, he hecho daño, me han hecho daño, me han asustado y he salido huyendo, he asustado y me han salido huyendo (un caso en especial del que me arrepiento cada día)… y constantemente, me siguen desconcertando.

Ojalá fuese todo un poco más facil… aunque posiblemente si fuese facil supongo que perdería gran parte del valor que tiene.

Y nada… a seguir jugando… y antes de pasar a la canción (con letra en ingles y traducida para que se aprecie en todo su esplendor) solo decir que, si por casualidad la chica de la caja del mediamarkt acabará en este humilde blog por una casualidad… ¡¡dame tu telefono!!. =)

Y como ya me he enrollao mucho, dejo la versión revisada para otro día y pego un trozito que me llega bastante…

“Because I may be a beggar and you maybe the queen
And though I maybe on a downer I’m still ready to dream”

<So if u’re crazy i don’t care u amaze me…>

<I don’t care if it’s hurts>

No puedo evitar escuchar una y otra vez esta canción… es bonita pero lo que dice es un poco triste y, aunque parezca que me haga un poco la victima, últimamente me siento un poco así.

Un poco un desgraciado y un bicho raro (que lo soy y no es malo serlo), pero a la vez soy alguien que bien merece la pena… un partidazo, digan lo que digan por ahí (no hagais caso que la gente es mu mala xD).

Yo soy así… quizas un bicho raro, pero con sentimientos y muchos. El problema es que con el tiempo he aprendido a guardarlos, a levantar muros, a desanimarme a mi mismo por miedo al rechazo y al ridiculo… pero las cosas me siguen hirviendo por dentro y a veces dejo que salgan simplemente porque me queman por dentro.

When you were here before
Couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel
Your skin makes me cry
You float like a feather
In a beautiful world

(aunque sea un poco moña es así, soy adicto a las cosas bonitas ¿y hay algo más bonito que una mujer?)

I wish I was special
You’re so fucking special

(… de verdad que lo deseo…)

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here

(muchas veces me pregunto eso… “¿pero qué cojones hago aquí?”)

I don’t care if it hurts
I want to have control
I want a perfect body
I want a perfect soul
I want you to notice when I’m not around
You’re so fucking special
I wish I was special

(mi parte favorita… y es que me da igual que duela, y quiero tener control aunque casi nunca lo consigo… quiero un cuerpo perfecto y un alma perfecta, aunque de lo segundo estoy más cerca… pero todo me da igual si te das cuenta cuando no estoy)

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell I’m doing here?
I don’t belong here

She’s running out the door
She’s running out
She runs runs runs runs
Runs

(a veces también he huido yo… y huir cuando no quieres duele más que el que huyan de ti, o quizá no)

Whatever makes you happy
Whatever you want
You’re so very special
I wish I was special

(estoy dispuesto a ofrezcerlo siempre que se merezca)

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here
I don’t belong here

Y aquí lo dejo… obviamente y aunque se note guardandome cosas para mí mismo, que aunque me guste sincerarme y desahogarme escribiendo, no me sale ser TAN trasparente.

Y si soy un desgraciado y un bicho raro… ¿qué más da?.

<u’re so fuckin special… i wish i was special>

<Recognise your beauty is not just a mask…>

Amor, sexo… dos pares de ojos hipnotizados, dos cuerpos enlazados, labios unidos en un solo y perfecto elemento… y a la vez dudas, mareos emocionales, vueltas y más vueltas… un juego.

El amor es como una partida de poker de dos jugadores (a veces más… a veces ocultos… a veces no saben ni que esten jugando). Cara a cara y las fichas sobre el tapete, las cartas en la mano bien guardaditas y los ojos fijos en el otro para tratar de reconocer sus intenciones.

Hay partidas cortas y partidas más largas, faroles, algunos que pasan una mano a ver si hay más suerte la siguiente, tramposos con ases en la manga (¿quien no los ha tenido alguna vez?), gente que se retira antes de perderlo todo, y algunos que se van sin siquiera lo puesto. El poker, y el amor, es un constante mareo de estrategias, de emociones. Normalmente uno gana y el otro pierde… o los dos pierden y gana la banca (que en el poker no hay, ya sabeis a que me refiero).

Yo prefiero el poker descubierto, sin ases en la manga, sin faroles y sin trampas… yo te enseño mis cartas y tú a mi las tuyas… te regalo el as de picas que tengo dentro de mi pecho y te convierto en mi reina de corazones. Después nos subimos en el tapete y lo hacemos sobre las fichas que no las quiero.

… …

<I’ll make you feel PURE…>

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