<El mechero que se convirtió en beso>

Dicen la sabiduría popular que el aleteo de una mariposa en una parte del mundo puede provocar huracanes en el otro extremo del planeta. Y lo cierto es que muchas veces no somo conscientes del efecto que provocan los pequeños e insignificantes detalles en el transcurso de nuestras vidas.

Planeando la escapada de la que mi compañero de aventuras se había encaprichao se me ocurrió la genial idea de proponer un cambio de destino. Él quería ir a la sierra de Cazorla y yo pensaba “Si ya he estado muchas veces y eché unos días allí el septiembre pasao… vamonos al Algarve por ejemplo”. Pobre de mí por pensar eso, y gracias a que mi fiel compinche de piraterias se cerró en banda respecto al destino (primer pequeño detalle).

Ya en la sierra, el camping era tan barato y estabamos pasandolo tan bien que, ya estando allí, decidimos prorrogar nuestra escapada hasta el sabado… y otra pequeña casualidad nos llevó a abortar nuestro regreso para hacer noche en el pueblo de Cazorla ese mismo día para salir por la noche (segundo pequeño detalle).

Y aquella noche de juerga y borrachera en Cazorla terminó con un insignificantísimo detalle… una fechoría cometida de la forma más inconsciente posible y de la que no tuvimos noticia hasta el día siguiente (a la altura de Andujar si mal no recuerdo). Un mechero robado sin querer, escondido y agazapado en en fondo de mi bolsillo (tercer y último pequeñísimo detalle).

Ese mechero lo desencadenó todo… y al cabo de las semanas se transformó en beso. Y dentro de muchos años me encantará decir que esta bonita historia se inicio con un mechero que quiso huir y se deslizó dentro de mi bolsillo.

Y atentos… no digo que sea cosa del destino, y es que no me gusta pensar que el camino que seguimos está escrito. Que aunque no niego que muy a menudo influya la aribitrariedad y el libre alberedío, siempre he querido creer que soy dueño de mi propio destino… yo lo construyo (aunque casi siempre vaya improvisando).

Y para terminar quiero pedir disculpas… ya que no me gusta repetir canciones en mis entradas, pero lo cierto es que no encontré nada que me encajara mejor que estas “Mariposas y Huracanes” de Muse (tercera vez que lo uso… aunque siempre con un video diferente).

<Mariposas en Cazorla = huracanes en Cádiz>