<Tan mágico como el fuego mojado como o el agua ardiendo…>

Cuando somos pequeños creemos fielmente en que la magia existe, una serie de acontecimientos inexplicables a los que solo podemos definir con una palabra que resulta tan abstracta e inexplicable como el propio acontecimiento… es magia.

Bien, pues casi todo lo que creemos mágico en esa etapa de nuestras vidas no es más que una ilusión, un ilusionismo, un engaño, un montaje… una manera que tienen los adultos de evitarse una explicación o de “darnos coba”. Conforme nos vamos haciendo mayores nos vamos dando cuenta y poco a poco dejamos de creer en la magia.

Pero más allá del “cobeo” de los demás, de los trucos de un ilusionista, de lo que no comprendemos y no nos quieren explicar… la magia existe. Aparece por momentos en nuestra vida, solo apreciable por una mente despierta y por unos ojos que quieran ver, unos oidos que quieran escuchar, un corazón que quiera sentir.

La magia es  pensar en una canción y que la radio la ponga inmediatamente después, es coger el telefono para llamar a una persona y que aparezca ahí porque te estaba llamando en ese mismo instante, es llegar a Santiago de Compostela después de diez dias haciendo el Camino y que un músico callejero esté tocando con su semidestrozada guitarra “Imagine” de John Lennon (experiencia personal autentica)… magia es la sensación que tienes al salir de una pelicula que te ha gustado mucho, es decir la misma frase que otra persona justo a la vez… magia es un beso de verdad… magia es un orgasmo compartido en la misma fracción de segundo… es una puesta de sol que tiñe de naranjas el castillo donde planeas dormir en una ruta por la sierra, es a donde vas mientras lees y el mundo real desaparece ante ti… magia es sentir una pequeña descarga eléctrica cuando rozas a una chica que te gusta… magia es lo que ves/oyes/sientes mientras sueñas…

La magia está por todas partes… solo hay que estar preparado y ser receptivo para tocarla, sentirla y disfrutarla…

<Cambio REALIDAD por MAGIA… razón aquí>