flor marchita

<Erasé un chico que no creia en el amor…>

Erasé un chico que no creía en el amor… y apochaba las flores a su paso. Así me sentía hace ya unos meses, allá por verano, y aunque la sensación de libertad en el corazón es agradable, en ocasiones, cuando estas en tu habitación en soledad mirando las estrellas por la ventana con un cigarro en la mano piensas en que sería bonito tener a alguien más cercano y especial… no es que con tus amigos no vaya bien todo (que afortunadamente si que lo ha ido), sino que necesitas a alguien con quien tener un nivel de complicidad e intimidad que solo puede adquirirse de esa forma especial.

Ultimamente me ha dado por reflexionar sobre lo diferente que se ve el amor dependiendo de la edad que tienes:

Cuando eres un crio, los enamoramientos van y vienen en un flujo desenfrenado… se sufre y se olvida en cuestión de días (o a veces incluso horas)… pierdes interes en lo que crees que más anhelas justó después de conseguirlo… piensas que es complicado pero desde otro punto de vista todo es muy simple.

Cuando creces, supuestamente maduras (y digo supuestamente porque creo que aún me queda mucho para caer del árbol), y ves y sientes todo de una manera muy diferente a esos juegos de amor infantiles. Es más dificil enamorarte (y te llegas a plantear incluso si alguna vez lo has estado, seguramente porque ahora le das más valor al concepto)… incluso resulta dificil que te guste alguien más allá de la pura atracción. Hay cuestiones que se simplifican, principalmente el sexo… algo que antes era un tema tremendamente complicado se convierte en algo sencillo, sin la necesidad de sentimiento que exije la inocencia… Simplemente es un punto en el que es infinitamente más facil llegar a la entrepierna de una mujer (en mi caso, que cada uno aplique su propio gusto en cuestión de género) que al corazón (aunque a veces el cerebro también juega en contra).

¿Levantamos acaso muros frente a nuestro corazón, protegiendolo de las malas experiencias vividas en el pasado?, ¿será que cada vez exijimos más a otra persona para embarcarnos en una relación?, ¿dejamos de creer en el amor conforme crecemos (y por lo tanto los que aún estamos solos no tenemos salvación)?. Es complicado, el amor es complicado… las reglas han cambiado (en realidad siempre estan cambiando)… pero la solución es simple, adaptaté o muere (en sentido figurado por supuesto).

Yo siempre he tenido fama de ser un chico enamoradizo, quizas incluso un temerario emocional, pero lo cierto es que mi bagaje tras año y media de solteria es ciertamente desesperanzador. Las dosis de besos y sexo necesarios, nada de lo que quejarse, lo necesario para satisfacer las necesidades corporales… pero en lo concerniente a satisfacer el corazón (siempre me he preguntado por qué se asocia el corazón a sentimientos como el amor, respuesta cientifica seguro que no hay) solo un gol en mi casillero… tampoco un sentimiento demasiado grande, pero ciertamente un latido entre las lecturas planas de un encefalograma… y de todos modos, ¿para qué?… para complicarlo todo y romper con absolutamente todo (sexo, amor, amistad, confianza). Y para colmo, últimamente arrastro la cruel maldición de fijarme practicamente siempre en las chicas con novio. Siempre que alguna chica me parece atractiva e interesante (que merezca la pena conocerla en profundidad)… chas… trae un regalito de la mano.

No se como funcionará esto… supongo que dentro de unos años las reglas volveran a cambiar, la urgencia crecerá con la edad… pero no merece la pena pensar en ello… centrémonos en las reglas del ahora a ver que pasa. Esperemos que algun dia llegue alguna chica que consiga penetrar a lanzazos la armadura, preferiblemente sin novio (ni lio ni nada), y por favor que no esté demasiado lejos. Esperemos que llegue de nuevo una chica que me enseñe como no apochar las flores a mi paso.

Mientras tanto… ¡a vivir!.

inspiracionmarchita

<… y apochaba las flores allá donde iba>