Sociedad


<¿Qué tiene el verano que lo hace tan especial?>

VERANO

  1. m. Una de las cuatro estaciones del año que transcurre entre la primavera y el otoño;
    en el hemisferio norte comienza el 21 de junio y termina el 21 de septiembre, y en el hemisferio sur comienza el 21 de diciembre y termina el 21 de marzo.
  2. amer. Temporada de sequía.
  3. lit. Nombre de un lobo wargo personaje de Canción de Hielo y Fuego.

Revisadas varias definiciones de la palabra verano (la última cortesía del autor) y ya inmersos en plena estación veraniega me pregunto… ¿A donde nos llevan nuestros pensamientos al escuchar la palabra verano?.

Si estamos en invierno normalmente nos evoca nostalgia (aunque después en verano siempre nos quejemos del calor)… el verano significa vacaciones, fiesta, viajes, campamento, amores de verano, barbacoa del Carranza, playa, mar, baños nocturnos, discotecas, volley, partidos de fútbol, juegos de cartas, conciertos, ferias… quizá demasiadas cosas como para incluirlas en una definición. Lo cierto es que, salvando las habituales desgracias que nos pueden acontecer en cualquier momento del año, el verano siempre es una época que se recuerda y se vive muy positivamente.

Aunque muchas veces el extremo calor que sufrimos nos satura de una también extrema pasividad, el verano suele ser una de las épocas más activas del año. Trabajo o estudios (cuando se tiene) + playa (que aunque no hagas nada siempre cansa) + salida nocturna. Y los días que decides tomartelo con tranquilidad y preparar un plan relajado acabas casi al amanecer charlando con un amigo en los tejados de tu casa (como ayer mismo…jeje).

Y es que no se que tiene el verano que no te deja quedarte parado durante demasiado tiempo… puede que los dias más largos, el sol que está más cerca, la luna (que se le ve el ombligo), las mareas…

Lo cierto es que no se cuando podré volver a actualizar el blog… es lo que tiene el verano, que te despega irremediablemente de las pantallas del ordenador. Espero poder hacerlo antes de irme de campamento.

<Feliz verano…. aprovechadlo que siempre se nos queda corto>

Penitentes del Emperador


<Coincidencia ¿o no?
¿no se parecen los penetontos a la guardia del Emperador Palpatine?>

Espero que nadie se sienta ofendido, pero parece que mi cerebro está programado para escribir sobre un tema potencialmente polémico siempre que las visitas decrecen. Lo cierto es que tenía otro par de temas reservados en borradores, pero guardar este para más tarde sería como recoger fresas en invierno… estaría fuera de temporada.

Que conste que mi intención no es llevar a nadie a plantearse sus creencias, devociones, o gustos artísticos (tambien fruto de fanatismo en nuestra Semana Santa)… sin duda en los comentarios podremos llegar a un termino medio partiendo del respeto de opiniones.

Todo esto parte de un testimonio de un asistente a la llamada “Noche Grande” de la Semana Santa… el popular Jueves Santo. Reconozco que no estuve ahí… ya tenía bien aprendida la lección y no me gusta andar por el centro en estas fechas.

¿Es normal que marchen en “penitencia” tras un paso casi 200 personas (un sinfín de personas mayores y un gran número de adolescentes embarazadas)?… ¿qué sentido tiene la marcha en procesión del pleno del ayuntamiento al completo con el único objetivo de dejarse ver por los futuros votantes?… ¿como se justifica el hecho de que un gran número de personas recorras las sucias calles descalzos, arrastrando cadenas, e incluso dandose latigazos?.

Pienso que no es bueno generalizar, pero desde mi punto de vista el extenso público de la Semana Santa se divide básicamente en 3 grandes grupos:

· Por un lado estan los folklórico/turísticos. Son atraídos a las calles para ver el Gran Espectáculo de la Semana Santa, y no me refiero exclusivamente al arte (por favor, si año tras año los pasos son los mismos y se pueden ver plácidamente en sus respectivas iglesias). Gran parte de ellos gozan con el morbo que les provoca ver a gente sufriendo y sintiendo algo que no comprenden… pero ahí estan.

· Por otro lado encontramos a los golpes de pecho. Estos se dividen en dos grupos… los que pagan cuotas anuales con objeto de exhibirse en el Gran Circo, y los devotos espectadores que se pasan noche tras noche en las calles para recordarnos el resto del año que no se perdió una sola carrera. Tienen en común el hecho de que sus motivaciones pasan por tener la posibilidad de recordarnos a todos el resto del año el “yo estuve allí“, y que son los que inundan las calles de torrentes lagrimas de cocodrilo cuando por causas climatologicas se suspende alguna salida.

· Para terminar tenemos a los verdaderos fanáticos, no menos peligrosos que los demás. Ellos sienten en lo más profundo de su corazón que lo que está sucediendo es una mística experiencia religiosa. Y yo me pregunto… ¿si se les “apareciera” la virgen (o peor aún, un obispo o cualquier otro “empleado” de la Iglesia) pidiendoles que dieran su vida en un atentado suicida contra los “infieles” que harían?… Tantos años hablando en medios de comunicación y foros más privados del fanatismo del hombre islámico, y resulta que también hay algo de fundamentalismo en la religión cristiana.

Si te gusta la Semana Santa y aún así no perteneces a ninguno de los grupos anteriormente citados (aunque lo más probable es que sí pertenezcas y no lo sabes)… mi enhorabuena… pero recuerda como es la mayor parte de la gente que se mueve a tu alrededor.

<Quiza necesitemos otro renacimiento o ilustración>

Especial Elecciones

<El pueblo no debería temer a los gobernantes
sino los gobernantes al pueblo>

Buenas noches Andalucía y resto de España… es hora de que tengamos una pequeña charla. ¿Están comodamente sentados?… entonces empezaré.

Imagino que se pregunta por qué le he convocado esta noche.

Verá, ultimamente no estoy del todo satisfecho con su trabajo… me temo que su empleo peligra, y… bueno, estamos considerando prescindir de usted.

Sí, lo sé, lo sé. Hace ya mucho tiempo que está en la Compañía. Casi… a ver, ¡casi diez mil años!. Caramba, ¡ como pasa el tiempo!.

Y parece que fue ayer… Recuerdo el día que comenzó en su empleo, cuando bajó de los árboles, inocente y nervioso, agarrando un hueso con su puño peludo… “¿Por donde empiezo, señor?”, preguntó con tristeza.

Recuerdo mis palabras con exactitud: “Ahí tiene una pila de huevos de dinosaurio, joven”, dije con una sonrisa paternal. “Chúpelos”.

Bien, hemos recorrido un largo camino desde entonces, ¿verdad?. Sí, sí, tiene razón, en este tiempo no ha faltado ni un día. Bien hecho, mi bueno y fiel criado.

Por favor, no piense que he olvidado su notable hoja de servicios, o las inestimables contribuciones que ha hecho a la compañía… El fuego, la rueda, la agricultura… una lista impresionante, veterano. Una lista impresionante de verdad… no me malinterprete.

Aunque… Si he de ser sincero, también hemos tenido problemas. No podemos olvidarlo.

Lo he pensado mucho y… ¿sabe de dónde viene el problema?… de su innata falta de voluntad para adaptarse a la empresa. No parece querer enfrentarse a ninguna responsabilidad, ni ser su propio jefe.

Dios sabe que ha tenido usted muchas oportunidades. Le hemos ofrecido ascensos una y otra vez, y los ha rechazado siempre. “No sabría hacerlo señor”, mentía. “Sé cual es mi sitio”.

Para ser sinceros, no se ha esforzado lo suficiente, ¿no?. Ya ve, ha estado quieto demasiado tiempo, y es algo que se empieza a reflejar en su trabajo…

Hemos tenido a un montón de malversadores, impostores, mentirosos y lunáticos que han tomado decisiones catastróficas… es la pura verdad.

¿Y quien los ha elegido?

¡Fue usted quien designó a esa gente! ¡Fue usted el que les dió el poder de tomar decisiones por usted!.

Debo admitir que todos podemos equivocarnos alguna vez, pero cometer los mismos errores letales siglo tras siglo me parece intencionado. Ha apoyado a unos incompetentes maliciosos que han llevado el caos a su vida laboral. Ha aceptado sin rechistar sus órdenes absurdas. Les ha permitido llenar su espacio de maquinas nuevas y peligrosas. Pudo haberlos detenido.

Solo tenía que decir “NO”. NO tiene empuje. NO tiene orgullo. Ya NO tiene valor para la compañía.

Aún así seré generoso… Le proporcionaré un tiempo para que pueda demostrar alguna mejora en su trabajo.

Si al final de este periodo sigue sin intentarlo… LE DESPEDIRÉ.

<Así que no te quedes en casa y pronunciaté…
apoyes a quien apoyes… incluso si no apoyas a nadie>

#Si no has visto “V de Vendetta” no recomendamos el visionado del siguiente video#