L'amore


Rivendel

<Nauthanen i ned ol reniannen…>

Si en estos momentos mirara atrás, en lo concerniente a lo sentimental/sexual, me encontraría con que llevo ya más de un año y medio de soltería… increible. Lo cierto es que tras una relación larga (y tanto) son cosas que sientan muy muy muy bien.

Año y medio navegando entre diferentes estados mentales (en lo referente a estos temas) Y diferentes necesidades… la fase del “cínico sexual”, la fase de “no creer en el amor” (en la que paradojicamente fue en la que llegó el único medio verdadero), la fase del “nostalgico de relación”, la fase del “no quiero saber nada más de mujeres”… y vuelta a empezar. La verdá es que analizandolo en estos momentos resulta divertido todo lo vivido (y la verdad es que mucho no me puedo quejar).

Aún sigo disfrutando de mi soltería (y bien que la disfruto)… pero cada vez estoy más seguro de que en estos momentos necesito en mi vida encontrar a una Arwen que me de un poco de eso que solo ellas pueden dar a un montaraz.

Soy consciente de que una Arwen en mi vida podría traer problemas (no soy nuevo en esto de las relaciones)… que el amor puede llenar nuestras vidas de lo mejor y de lo peor… celos, reducción de independencia, compromisos no deseados, necesidad de máxima atención. En definitiva, que es bien facil escuchar de esa misma persona un “te quiero” y minutos después un “te odio” (aunque el primero sea más sincero que el segundo).

Lo cierto es que lo acepto… manteniendo algunas de mis reglas pero dispuesto a negociar.

Tampoco es que quiera otra relación de más de media década (a no ser que sea mi Arwen definitiva)… pero al menos dejar aparcado a un lado tanto tonteo, juego de seducción, miradas y sonrisas… que desembocan en una o unas noches llenas de agradable pasión y nada más. Solo quiero jugar un poco a querer durante un tiempo… y quizá la cosa siga adelante o vuelva a cualquiera de mis otras fases de soltería… nadie puede saberlo.

<… que yo soy todo lo que piden las princesas que yo quiero>

Margarita

<Una emoción habitual en el ser humano…>

En ventiocho años de existencia (que no es poco) he llegado a aprender que una de las emociones más repetidas en esa copleja maquinaria que llevamos en nuestro interior es la decepción. Es fácil mostrarse ilusionado, crearse expectativas, pedir una especie de “mínimo exigido” a la gente a nuestro alrededor… y como el ser humano es imperfecto,  en un elevado porcentaje de situaciones acabamos cruelmente decepcionados.

Podemos decepcionarnos con nosotros mismos, con la vida y la suerte en general… y cuando más duele es cuando una persona importante nos decepciona. Personalmente asumo que mi vida seguirá llena de decepciones (aunque también aparecen inesperadas alegrias de vez en cuando).

Pequeña decepciones han llegado desde mi última gran decepción… aunque esta aún duele un poquito. Hace meses que pasó, y hace meses ya que descubrí que la situación era irremediable, y aunque nunca esperé un disculpa (además de que no la habría aceptado), seguro que  no hubiese estado fuera de lugar.

Empezó con amistad, compenetración, formas similares de ver las cosas, emociones compartidas… atracción, seducción, una aventura… amistad y comprensión otra vez… de nuevo una aventura, aunque sin expectativas más allá de una muy buena amistad (era lo único que realmente quería)… y acabó en silencio y nada. Aún recuerdo cuando le dije “no desaparezcas”… y no hizo más que desaparecer.

Ya no siento ni espero nada de todo aquello que sentí… pero a veces el recuerdo de la decepción persiste.

Apareció un día no recuerdo
en una isla amaneció
Y en sus ojos yo veía mariposas color de rosa
y campanitas y amapolas y caí en sus redes
como cuarenta veces.

Me presenté, estaba en su ciudad de paso
y me invitó al mejor café cortao y en vaso
Me encontraba necesitao de cariño
tras la marcha de una muchacha
que se fue bien lejos.

Ya no espero tus disculpas
Ya no te sigo esperando
Sé que me suerte está cambiando
Ya no espero tus disculpas
Que este frio no es tan malo
Que otro amor curara lo que tú has dejado

Me abandonó se fue sin dejar rastro
supe al cabo de un mes
que engatusó a un chico lejano
Sabia inglés americano cogieron un barco
rumbo a una isla donde según les dijeron
siempre fumaban tabaco.

Me equivoqué perdió las campanitas y los no sé qué
parezco nuevo en esto del amor, escarmenté
Esta es la última vez que me fijo en una sonrisa
en ojos bonitos joder que niña
la del vestido blanco.

<Ya no espero tus disculpas…>

flor marchita

<Erasé un chico que no creia en el amor…>

Erasé un chico que no creía en el amor… y apochaba las flores a su paso. Así me sentía hace ya unos meses, allá por verano, y aunque la sensación de libertad en el corazón es agradable, en ocasiones, cuando estas en tu habitación en soledad mirando las estrellas por la ventana con un cigarro en la mano piensas en que sería bonito tener a alguien más cercano y especial… no es que con tus amigos no vaya bien todo (que afortunadamente si que lo ha ido), sino que necesitas a alguien con quien tener un nivel de complicidad e intimidad que solo puede adquirirse de esa forma especial.

Ultimamente me ha dado por reflexionar sobre lo diferente que se ve el amor dependiendo de la edad que tienes:

Cuando eres un crio, los enamoramientos van y vienen en un flujo desenfrenado… se sufre y se olvida en cuestión de días (o a veces incluso horas)… pierdes interes en lo que crees que más anhelas justó después de conseguirlo… piensas que es complicado pero desde otro punto de vista todo es muy simple.

Cuando creces, supuestamente maduras (y digo supuestamente porque creo que aún me queda mucho para caer del árbol), y ves y sientes todo de una manera muy diferente a esos juegos de amor infantiles. Es más dificil enamorarte (y te llegas a plantear incluso si alguna vez lo has estado, seguramente porque ahora le das más valor al concepto)… incluso resulta dificil que te guste alguien más allá de la pura atracción. Hay cuestiones que se simplifican, principalmente el sexo… algo que antes era un tema tremendamente complicado se convierte en algo sencillo, sin la necesidad de sentimiento que exije la inocencia… Simplemente es un punto en el que es infinitamente más facil llegar a la entrepierna de una mujer (en mi caso, que cada uno aplique su propio gusto en cuestión de género) que al corazón (aunque a veces el cerebro también juega en contra).

¿Levantamos acaso muros frente a nuestro corazón, protegiendolo de las malas experiencias vividas en el pasado?, ¿será que cada vez exijimos más a otra persona para embarcarnos en una relación?, ¿dejamos de creer en el amor conforme crecemos (y por lo tanto los que aún estamos solos no tenemos salvación)?. Es complicado, el amor es complicado… las reglas han cambiado (en realidad siempre estan cambiando)… pero la solución es simple, adaptaté o muere (en sentido figurado por supuesto).

Yo siempre he tenido fama de ser un chico enamoradizo, quizas incluso un temerario emocional, pero lo cierto es que mi bagaje tras año y media de solteria es ciertamente desesperanzador. Las dosis de besos y sexo necesarios, nada de lo que quejarse, lo necesario para satisfacer las necesidades corporales… pero en lo concerniente a satisfacer el corazón (siempre me he preguntado por qué se asocia el corazón a sentimientos como el amor, respuesta cientifica seguro que no hay) solo un gol en mi casillero… tampoco un sentimiento demasiado grande, pero ciertamente un latido entre las lecturas planas de un encefalograma… y de todos modos, ¿para qué?… para complicarlo todo y romper con absolutamente todo (sexo, amor, amistad, confianza). Y para colmo, últimamente arrastro la cruel maldición de fijarme practicamente siempre en las chicas con novio. Siempre que alguna chica me parece atractiva e interesante (que merezca la pena conocerla en profundidad)… chas… trae un regalito de la mano.

No se como funcionará esto… supongo que dentro de unos años las reglas volveran a cambiar, la urgencia crecerá con la edad… pero no merece la pena pensar en ello… centrémonos en las reglas del ahora a ver que pasa. Esperemos que algun dia llegue alguna chica que consiga penetrar a lanzazos la armadura, preferiblemente sin novio (ni lio ni nada), y por favor que no esté demasiado lejos. Esperemos que llegue de nuevo una chica que me enseñe como no apochar las flores a mi paso.

Mientras tanto… ¡a vivir!.

inspiracionmarchita

<… y apochaba las flores allá donde iba>

cadi

<Historia de una visión carnavalera…>

No había sido un típico jueves de carnaval… había sido raro, a ratos rayante, divertido, completo, tremendamente carnavalero… y bañado en grandes cantidades de alcohol de diversos tipos.

Mi fiel amigo y yo cruzabamos las laberínticas calles del casco histórico dispuestos a poner fin a una fantástica noche, comentando una tras otra las anecdotas sucedidas en las horas anteriores, pensando hasta que punto habiamos podido pasarnos con unas amigas que ciertamente aguantaron mucho cachondeo.

Bajando una de las pocas cuestas de Cádiz y acercándonos a nuestro destino, una fuerza que agarraba de mi brazo me frenó en seco, y mi amigo paró conmigo en un cruce de calles. Puede que fueran los efectos de una imposible mezcla de bebidas que latían en cada una de las venas y arterias de mi cuerpo, o puede que fuera el efecto secundario de una incipiente carnavalitis aguda, o puede que una combinación de ambas cosas… pero ante mi y agarrando mi brazo tuve la visión de lo que no podía ser más que un angel carnavalero, cabello color de ala de cuervo, facciones finas como el cristal y unos ojos penetrantes achispados por, al igual que yo, haber ingerido algo de alcohol de más.

“Espera, espera cariño” me dijo con voz dulce, y tras ello nos pidió que indicaramos a ella y a su amiga como podían alcanzar un misterioso pub oculto entre los callejones gaditanos.

Mi amigo, al que calificaron como personaje con cara de mafioso (jajaja), las llevó calle arriba y les indicó el camino a seguir. Mientras tanto, yo me dejaba llevar por la presa del brazo de mi angel carnavalero.

Al fin, la amiga de mi angel pareció reconocer el camino, y ambas se fueron en la dirección indicada… y cuando las puntas de nuestros dedos se separaron en un último esfuerzo por mantener el contacto, una chispa de eléctrica magia saltó marcando el lugar para siempre.

¿Qué habría sido si hubieramos acompañado a mi angel hasta su destino?… eso nunca lo sabré… pero al menos queda grabada en mi mente la visión que tuve un extraño jueves de carnaval, ya de recogida y a punto de nacer un nuevo día… se me apareció un angel carnavalero.

angel

<y una chispa de eléctrica magia saltó marcando el lugar para siempre>

plataforma-anti-14f1

<Esquivando las fechas de es-Cupido…>

No me gusta repetirme, y muchos pensareis que es que ya escribí una entrada parecida el año pasado por estas fechas. El año pasado esperé al mismo día 14… este no he podido resistirme y he adelantado mi pulla a los ciegos de amor un día.

Y es que, repitiendome, San Valentín es una fiesta puramente política y comercial (inventada por los franceses y el Corte Inglés)… ¿qué hecho especial tuvo lugar el 14F para que fuera mundialmente señalado en el calendario como “el día de los enamorados”?. Al que me responda con coherencia le regalo un pin con la bandera de Andalucía (xD). ¡Rebelaté contra la festividad de San Corte Inglés!.

Y para no repetirme más pongo aquí el enlace a la entrada del año pasado pa refrescar la memoria de los que lo leyeron (y que lo lean los que no estaban por aqui por ese entonces):

http://mividaessuegno.wordpress.com/2008/02/14/feliz-san-corte-ingles/

<Yo mañana por la noche prefiero celebrar San Ballantines…>

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